OBSERVAR EL SUEÑO

Tal vez es agotador para ustedes que regrese sobre el mismo tema, es decir, el Desdoblamiento Astral, y, como lograrlo; pero sé que nueva gente viene, son jóvenes, e igual que yo, hace algunos años, buscan la forma de lograr eso que me parecía increíble. 

Cuando tenía doce años, al barrio donde vivía llegó una pareja. Eran jóvenes, muy jóvenes. Ella, era una chica menudita, parecía adolescente. Me sorprendió sus delgadas piernas, y su espalda pequeña, apenas era de nuestro tamaño. Su pareja, un muchacho de aspecto fantasmal, mirada solitaria y triste daba conferencias. Ambos eran extrañamente delgados y cargaban un bebe.

Las conferencias eran acerca de Desdoblamiento Astral. Creo que eran gnósticos y estaban difundiendo ese conocimiento.

Se corrió la voz por el barrio de que por las tardes, en el Salón Comunal iban a enseñar a la gente cosas increíbles como a salirse de su cuerpo mientras este se quedaba dormido. Mi curiosidad me dijo tienes que ir, en fin, fui.

Una pequeña sala, una pizarra que colgaba de un clavo agonizante, una mesa que tenía apenas tres patas, y unas viejas sillas de madera que crujían y gemían cuando alguien siquiera las tocaba, hicieron posible escuchar las conferencias.

Las Dimensiones fue la primera conferencia, y la verdad, esa vez no entendí nada. Al día siguiente dictaron el Desdoblamiento Astral. Nos dijeron que debíamos estar jalándonos el dedo a cada rato con la intensión de que este se estire, y que un día, lo haríamos en un sueño, y que allí, sí este se estirara, eso, nos haría despertar la conciencia. Nos dijeron que nos quedáramos echados solo observando nuestro sueño, y que  luego de algún tiempo, si nos levantábamos, lo haríamos con nuestro Cuerpo Astral y no con nuestro Cuerpo Físico. Así entraríamos al mundo de los sueños sabiendo que estábamos allí: entonces podríamos volar, y traspasar los muros e ir a donde quisiéramos solo con el pensamiento.

Ilusionado me fui a dormir. Demás está decir que jalaba mi dedo índice de la mano izquierda a cada rato, eso de jalarse el dedo nunca funcionó, al menos para mí, y, esperando y observando mi sueño me quedaba dormido.  Me dije: nos han contado cuentos.



Pasaron los años, muchos años, y ahora puedo decir una vez más, ellos tenían razón. La mejor manera de aprender a desdoblarse es observando nuestro sueño.

Esta práctica no funciona porque no es bien enseñada. Observar el sueño es solo eso. Observarlo mientras uno se va durmiendo y no hacer ni pensar en nada más.

El problema es que la gente que comienza, tiene la mente bien activa, y eso le impide observar qué está pasando esos momentos. En esas condiciones, intentar observar algo, es como si nos pidieran estar atentos al segundero de nuestro reloj mientras conducimos una bicicleta: imposible.

Lo que hace que no podamos observar el proceso del sueño, es nuestra mente extremadamente  activa. Cuando  cerramos los ojos, nuestra mente trabaja a mil por hora: imagina cosas: el futuro, el pasado, el presente. Inventa diálogos; la mente charla y charla consigo misma, le encanta eso. A todo este proceso se conoce como sueño, sueño del ser humano. Ese estado es el que no nos permite desdoblarnos.

Nuestra mente humana se comporta así porque es humana. Eso se le enseñó desde que era apenas un grupo organizado de células que iba formando nuestro sistema nervioso en el vientre de nuestra madre.

Somos humanos, y no es malo que nos comportemos como humanos, pero desdoblarse, ahora lo sé, es dejar de ser humanos, al menos un  poco. Pero, no es bueno dejar de ser humanos totalmente, si fuera así, si realmente dejáramos de ser quienes somos, moriríamos. 
Debemos comprender que estamos en un estado transitorio, estamos aquí, en este Mundo Físico, pero solo temporalmente. No nos vamos a quedar, este Cuerpo Físico se deteriorará, y aunque funcionara mucho tiempo, igual, un día dejará de funcionar.

Pero ¿Qué es observar el proceso del sueño?

Observar el proceso del sueño es, disponerse a dormir y observar eso. No es quedarse despierto observando. Mucha gente dice que cuando presta atención a algo, inevitablemente debe de estar despierta: se piensa así porque eso es lo que nos han enseñado.

Para explicar mejor: hay un estado especial al que se llega cuando hacemos prácticas de meditación o relajación. Es un estado en el que no sentimos nuestro cuerpo y hay como una ligera soñolencia. Es un estado en el que parece que estamos despiertos, pero que en realidad, es otro estado de conciencia. El estado al que hay que llegar para observar bien el sueño, es más o menos ese estado: ni despierto, ni dormido. Todo esto se da mientras nuestro Cuerpo Físico aparentemente descansa, o mejor dicho, no solo descansa sino que está en muchos casos ya durmiendo.

¿Cómo es eso de que nuestro Cuerpo Físico está durmiendo mientras nosotros estamos de alguna manera despiertos? Esa aparente contradicción se debe a nuestra formación de humanos. Los humanos entendemos que dormir es perder la conciencia, no concebimos siquiera estar despiertos mientras nuestro Cuerpo Físico duerme. Solo en los círculos esotéricos  de espiritualidad donde se enseña el Desdoblamiento Astral, siempre se habla de, que podemos estar despiertos mientras el Cuerpo Físico duerme.

Entonces Observar el sueño, es disponerse a dormir y observar qué pasa en ese proceso. En las primeras prácticas, pasaremos de estar despiertos, conscientes, a estar dormidos y no nos daremos cuenta. Si insistimos en la práctica, es decir, si nos dedicamos unos buenos meses a eso sin declinar en nuestro intento, nuestra mente comenzará a cambiar, y poco hará posible quedarse consciente observando el proceso del sueño.

Con el tiempo, sucederá que en algunas oportunidades, no sabremos si estamos despiertos o dormidos cuando estamos haciendo esa práctica, porque será como estar despiertos, pero en realidad nuestro Cuerpo Físico, ya estará durmiendo; y quién sabe, un día nos levantemos a hacer algo y, será tan natural y normal que iremos a algún sitio en nuestra casa o habitación, y de pronto sentiremos como que regresamos y despertamos realmente. Entonces allí nos preguntaremos ¿qué paso? ¿Estaba dormido? Sí. Pero, parecía que estaba despierto. Sí.

Cuando nos acostumbremos a dormir así: observando el sueño, comenzarán a manifestarse muchos síntomas del Desdoblamiento Astral. Lo principal, para comenzar, es llegar allí, luego, cuando uno comienza a sentir los síntomas, tiene que levantarse con acciones, no pensar en levantarse, ni imaginar que se levanta, sino, levantarse  realmente.





Ivan Guevara

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Ivan Guevara
Autor del blog Aprendiz de Mago y La Otra Realidad Conversaciones con Elam.