LA OTRA REALIDAD CONVERSACIONES CON ELAM (3)




—Es normal, no te preocupes, le ocurre a muchos y deberías aprovecharlo para salir al Astral.
—¿Para salir al Astral?
—Sí. La parálisis del sueño, es el fenómeno en el que pierdes la capacidad de poder mover el Cuerpo Físico; esto ocurre cuando estas a punto de dormir, o cuando despiertas en medio de un sueño. Las terapias enseñan a cómo deshacerse de este problema, o cómo sobrellevarlo, pero lo que no se ha enseñado es, a usar este estado para lograr un Desdoblamiento Astral.
—A mí me daba terror, me da, hasta ahora.
—La parálisis del sueño, causa angustia y miedo, porque no sabemos qué es lo que está pasando; no sabemos si podremos salir de ella, y no sabemos si en algún momento, lograremos recuperar el control de nuestro Cuerpo Físico. Muchas veces llevados por el pánico, trataremos de gritar, pero ocurre que ni siquiera podremos hacerlo, y si lo logramos, extrañamente nadie nos escucha.
—Eso me pasa. Al principio no puedo decir palabra alguna, luego, con mucho esfuerzo puedo gritar; escucho que mi hermana está cerca y podría oírme, le grito que me despierte mientras espero que llegue a mi habitación, pero parece no poder oírme.
—La parálisis del sueño —comenzó a explicar Elam—, ocurre cuando de alguna manera estas consciente de que tu Cuerpo Astral está a punto de abandonar el Cuerpo Físico; este proceso se da cada vez que estás a punto de dormir profundamente, sea te dispongas a hacerlo, o cuando en medio del sueño despiertas; entonces, en el momento que el Cuerpo Astral está listo para abandonar el Cuerpo Físico, éste ya está dormido, por eso es que no puedes moverte. La Conciencia que experimentas es la del Cuerpo Astral, por eso es que puedes ver, oír, pero no moverte; tal vez con mucho esfuerzo logres mover los brazos, o las piernas, pero luego te darás cuenta que no has movido en realidad nada; notarás que tus piernas y brazos siguen en el mismo lugar. Estas tan identificado con tu Cuerpo Físico, que no entiendes que puedes Ser sin él. Las luchas que se dan por recobrar el control voluntario del movimiento del Cuerpo Físico son muchas veces aterrorizantes; como dices, no puedes mover ni un dedo, y parece que en algún momento podrías perder la facultad de respirar, y que tu corazón se detendrá repentinamente.
—Y un terrible adormecimiento se apodera de mí —interrumpió Julius—; muchas veces temo que no pueda salir de ese estado, y me da pánico llegar a morir.
—El mayor daño que causa esta experiencia es el trauma que produce, porque al no comprender el proceso, intentarás no dormir, afectando tu salud emocional, mental, y física.
—Hubieron muchas noches que no dormí. Durante el día estaba muy cansado, cómo deseaba que la noche no llegara.
—El principal elemento para acabar con la parálisis del sueño, es la comprensión de su origen; el segundo elemento es saber que nada malo puede ocurrirnos en ese estado, salvo un gran susto causado por la angustia y el miedo. Si te relajaras un poco y dejaras de luchar por despertar, notarías que puedes mover los brazos y las piernas con facilidad; pero no son los brazos y las piernas de tu Cuerpo Físico; también puedes ver, pero tus ojos físicos están cerrados. Si esto se da, te pregunto ¿Con qué ojos estás viendo? ¿Qué brazos y piernas estas moviendo?
—¿Los del Cuerpo Astral?
—¡Perfecto! Cuando sientas que no puedes moverte, no te preocupes, no te alteres, ni te pongas nervioso, nada malo te va a pasar. También puede ser que en esos momentos sientas el fuerte sonido agudo en el oído, o puedes sentir que los sonidos exteriores se amplifican, eso es normal. Respira suavemente, tranquilízate, no te muevas, no luches, respira lentamente, relájate, libera de tensiones tu cuerpo, abandónate al sueño; si el sonido esta allí, este seguramente se amplificara mucho, y se hará más agudo, es normal, tu Cuerpo Astral está a punto de salir, y para eso, le vas a dar una ayuda; así que abandónate al sueño pero no pierdas la Conciencia, duérmete sin dormir; probablemente sientas que te hundes en la cama, no tengas miedo, déjate llevar. Cuando todo eso esté pasando, levántate como cualquier mañana; sin pensarlo, levántate, y esterarás en el Astral consciente; estarás en el Mundo de los Sueños despierto; entonces, el problema de tu parálisis habrá terminado. Como la parálisis del sueño es algo que te atormenta, podrías aprovecharla para salir al Astral fácilmente —Elam dejó escapar una risa respetuosa.
—No te rías. Realmente es feo sentirse así —dijo Julius en tono de reproche.
—Claro, lo sé, por eso me rio. Cuando sabes cómo usar los síntomas de la parálisis, te ríes, porque puedes considerarte afortunado.
La lluvia había menguado su fuerza, pequeñas gotas caían sobre el piso iluminado de reflejos brillantes; la gente comenzaba a buscar algún taxi para continuar su camino. Julius pensaba qué haría ahora; buscó sus bolsillos y encontró algún dinero, era un par de billetes que le permitía pagar un par de tazas de café.
 —Tengo frío —exclamó él mientras se frotaba las manos fuertemente—. ¿Quieres un café? —La pregunta le sonó tan trillada que se preguntó por qué no había pensado en algo diferente, algo que no sonara a interés romántico.
—¿Un café? ¿Un café? ¡Jajaja! —Una cascada de risas que hacía que todas las personas se volvieran a mirar a Elam brotó de lo más profundo de su alma—. ¿Estás coqueteando conmigo? —Julius secamente dijo “No”—. Pues entonces vamos —respondió ella.
Caminaron por calles viejas, los muros de las casas mostraban orgullosas el paso del tiempo por su superficie; una galería de portales los llevó a un local con una cálida chimenea que se podía ver desde fuera; una puerta de vidrio que los separaba del artificial verano allí dentro, dejaba ver gente en ropa liviana transitando alegremente por el bar café: reían, conversaban.
—Qué te parece —preguntó Julius.
—Me gusta —respondió Elam—, me gusta mucho, debe estar cálido allí dentro, si bien cálido. Ya entra, parece que hay solo una mesa libre, no quiero sentarme en la barra.
Entraron presurosos, como si alguien los estuviera persiguiendo; una atmósfera matizada de suaves aromas de almendras, chocolate y café, los recibió. Elam riendo se abalanzó sobre la única mesa libre mientras empujaba a Julius contra una chica que estaba de espaldas a ellos; ella volteó furiosa porque había sentido que alguien había osado tocarle el trasero sin su permiso; Julius dijo: “Lo siento”, y solo recibió como respuesta un clásico “Imbécil”; más allá, sentada ya sin su abrigo, Elam reía mientras miraba por la ventana hacia la plaza. Julius se acercó y se sentó frente a ella.
—Eres terrible ¿Cómo se te ocurre hacer eso? —le dijo ella con una mirada desaprobadora pero burlona.
—¿Qué?
—No, nada —respondió Elam tratando de parecer inocente mientras una sonrisa de malicia inofensiva se formaba en sus labios—, no importa, sigamos, recuerda que tenemos muy poco tiempo, algo menos. Dime, te has puesto a pensar, luego de experimentar el Desdoblamiento Astral ¿Qué es lo que viene?
—No.
—Por lo general la experiencia no pasa de ser algo extraño y fantástico; está allí, pero no se sabe para qué, para muchos será algo muy emocionante en su momento, pero finalmente, llegarán a la conclusión de que fue producto de su maravillosa mente.
—Yo no lo sé. En mi caso realmente no sé qué podría pasar.
—Te diré: ocultar, perder, esta fabulosa habilidad en los sótanos de nuestra mente, y ponerla dentro de las prioridades de nuestra vida en el último lugar, es perder el tiempo; que el Desdoblamiento Astral no sea usado cotidianamente en nuestro mundo, no significa que tenga que ser menospreciado. No se está comprendiendo que el Desdoblamiento Astral nos está llevando a conocer otras dimensiones de las que solamente hablan los físicos teóricos. Nos estamos convirtiendo en exploradores de esas nuevas realidades; convertirse en Explorador Astral es importante; el trabajo de exploración astral desarrollará muchas capacidades de tu Cuerpo Astral. Desarrollar el Cuerpo Astral, tiene que ver entre otras cosas con el hecho de que así, podremos trascender la muerte.
Al desarrollar la capacidad de salir conscientemente a la Quinta Dimensión, nos damos cuenta de que no necesitamos el Cuerpo Físico para tener Conciencia de Ser. En el Astral, no tenemos Cuerpo Físico pero sabemos quiénes somos, esa es la Conciencia de Ser.
—¿Ser algo, alguien, sin Cuerpo Físico?
—Sí. Eso es lo que somos en realidad, eso es lo que habita en el conjunto molecular inteligentemente organizado al que llamamos cuerpo; no somos un cuerpo, vivimos en él, y a través de él. Cuando salgas al Astral, y hagas algunas pruebas, te darás cuenta de que en la Quinta Dimensión, no se necesita respirar, que el Cuerpo Astral al ser de naturaleza energética, puede tomar cualquier forma; ese cuerpo sutil es el que trasciende a la muerte.
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author
Ivan Guevara
Autor del blog Aprendiz de Mago y La Otra Realidad Conversaciones con Elam.